Rabia

La rabia es una enfermedad aguda infecciosa viral del sistema nervioso central. Provoca una encefalitis aguda que tiene un fatal desenlace. Casi todos los individuos que son afectados por el virus de la rabia mueren. Este virus afecta a mamíferos, incluido el ser humano, transmitiéndose principalmente mediante la saliva.

Podemos encontrar rabia en prácticamente todos los lugares del mundo, a excepción de Australia. El lugar donde más rabia hay es en Asia, donde mueren más de 30000 mil personas al año por la enfermedad.

El mapa nos presenta la presencia/ausencia de casos de rabia en el año 2007
El mapa nos presenta la presencia/ausencia de casos de rabia en el año 2007

La rabia es una zoonosis, es decir, puede transmitirse de los animales a los seres humanos y entre los animales que destacan en la transmisión del virus al hombre están los perros, gatos, murciélagos, zorros, hurones y lobos, entre otros.

AVEPA ( Asociación veterinarios españoles especialistas en animales de compañía) ha redactado unas recomendaciones como protocolo de actuación frente a la amenaza que supone la rabia.
AVEPA ( Asociación veterinarios españoles especialistas en animales de compañía) ha redactado unas recomendaciones como protocolo de actuación frente a la amenaza que supone la rabia.

Se puede diferenciar la rabia en rabia urbana y silvestre. La rabia urbana suele aparecer en zonas donde la densidad de población de perros es muy alta y se transmite entre perros. En cambio, en la rabia silvestre, el principal transmisor de la enfermedad es el murciélago.

El principal transmisor de la rabia silvestre es el murciélago.
El principal transmisor de la rabia silvestre es el murciélago.

El principal portador de la rabia en todo el mundo es el perro, pero podemos encontrarnos lugares donde el gato transmita en si más que el perro. Antiguamente, por ejemplo en España, el principal vector en la transmisión de la enfermedad eran los zorros y los lobos, pero la población de estas dos especies fue mermando mucho en los últimos años y ahora los dos vectores más comunes son los gatos silvestres y murciélagos.

La rabia es un virus que no es muy resistente en el medio ambiente. (Existen virus que pueden permanecer activos mucho tiempo en el medio ambiente, donde podemos hablar incluso de años, en cambio el virus de la rabia es un virus bastante lábil que no sobrevive más de 24 horas en el medioambiente).

Microscopía electríonica del virus causante de la rabia
Microscopía electríonica del virus causante de la rabia

La vía de transmisión es principalmente por mordeduras, aunque existe la posibilidad de infectarse, si la saliva entra en contacto con mucosas o heridas que tengamos en la piel. (Se ha documentado algunos casos donde incluso se han infectado personas con el virus por el aire en cuevas con una densidad muy alta de murciélagos en ellas).

Desde que un animal es mordido por otro, pueden tardar en aparecer los síntomas desde 5 días a un año. Lo normal es que aparezcan los síntomas 20 días después de ser mordidos. El virus, una vez que penetra en el cuerpo y viaja por los nervios hasta el cerebro, donde provoca la encefalitis.

Esta imagen nos muestra la estructura del virus de la rabia
Esta imagen nos muestra la estructura del virus de la rabia

En el perro se suelen diferenciar tres fases de la enfermedad.

  1. Fase Prodrómica: Se caracteriza por nerviosismo, ansiedad y que se aparta de nosotros el perro. Puede haber fiebre. Se produce  una alteración en la conducta, así un perro que normalmente es amigable con nosotros, se transforma en agresivo. Esta fase suele durar solo unos pocos días.
  2. Fase furiosa: No siempre la tienen los perros. En esta fase el perro es muy sensible a los estímulos visuales y auditivos. Intentan evitar estar expuestos al sol y a los ruidos, así un perro con rabia busca la oscuridad.  Parece que tienen más actividad de la habitual, pueden tener convulsiones e incluso morir. Suele durar también unos pocos días.
  3. Fase paralítica: Tampoco se presenta en todos los cosas como la anterior. Hay parálisis de los músculos de la cabeza y del cuello.
    Cuadro en fase terminal de rabia
    Cuadro en fase terminal de rabia

    Al tener esa parálisis de los músculos, el perro es incapaz de tragar y así tenemos la típica imagen de perro rabioso que tiene mucha espuma en la boca. No es que aumente la producción de saliva sino que simplemente la saliva que produce no la da tragado. También suelen aparecer con la boca abierta por la parálisis de la mandíbula. En ocasiones hay parálisis de los músculos que actúan en la respiración y así muere por una insuficiencia respiratoria. Está fase también se suele llamar “fase muda” ya que en este estadío suelen perder la habilidad de ladrar. Antes de llegar a ser mudo, el dueño nota que el timbre del ladrido cambia progresivamente.

Para saber si un perro tiene la rabia o no la tiene, necesitamos hacer un estudio inmunohistológico del cerebro con lo cual hay que eutanasiar previamente al animal. Actualmente se intenta diagnosticar la rabia en etapas tempranas mediante pruebas como es análisis por PCR sin tener que llegar a la muerte del animal.

No hay ningún tratamiento curativo de la rabia, una vez que el animal presenta los síntomas de la enfermedad. La prevención mediante vacunación es la clave en el control de la rabia.

Daniel López Capas

Veterinario Hospital veterinario Abros

¿Estamos protegiendo a nuestras mascotas frente al moquillo?

El moquillo afecta a nuestras mascotas desde hace mucho tiempo,  aunque en la últimas decadas, gracias a la vacunación y el control de los animales afectados, habíamos conseguido disminuir mucho la incidencia. Sin embargo estamos teniendo un aumento de nuevo en los casos diagnosticados y sobre todo en animales adultos con la forma neurológica, que es la de peor pronóstico.

¿Qué es?

También se conoce como distemper canino o enfermedad de Carre ( fué quien la descubrió en el año 1905).

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Imagen por microscopía electrónica del virus del moquillo

Está producida por un virus del genero morbilivirus, familia paramixoviridae, similar al del sarampión humano, y es  una enfermedad  altamente infecciosa que no solo afecta a perros, sino también a hurones, zorros, lobos…

¿Cómo se contagia?

Los animales más susceptibles de contagiarse de esta enfermedad son los:

1.  Perros sin vacunar, sobre todo cachorros y generalmente después de los 40-60 días de edad, anteriormente están protegidos por la inmunidad transmitida por la madre

2.  Perros sin revacunación

3. Perros con una mala pauta de vacunación e incluso algunos bien vacunados pero que no adquirieron una suficiente respuesta inmunitaria

4. Perros viejos que desarrollan encefalitis crónica, normalmente debido a casos de bajo nivel inmunitario

El contagio se realiza a través de un contacto directo con un perro que esté eliminando el virus por secreciones respiratorias, oculares, orina y heces (y que no tiene que estar necesariamente con signos de enfermedad) o a través del contacto con fómites o estructuras infectadas como suelos, bebederos, personas…

La vía de entrada se produce por la inhalación del virus a través del aire, fluidos corporales como secreciones oculares, orina y heces de otros animales afectados por la enfermedad, por contacto directo con comida y agua contaminadas por estos fluidos y por contacto directo con los lugares contaminados. Al transmitirse por vía aérea es muy fácil que se extienda y propague de un lugar a otro, transportado en nuestra ropa, zapatos, neumáticos del coche…

Patogenesis distemper

Desde la puerta de entrada del virus por la inhalación del mismo, pasa a las amígdalas palatinas y a los ganglios bronquiales y después al resto de tejidos linfáticos corporales. A partir de los 9-14 días se produce una respuesta del sistema inmune. Si esta es buena solo se producirán leves síntomas clínicos y superará la enfermedad quedando inmunizado; pero si la respuesta es pobre o nula habrá una diseminación por el organismo hasta el sistema respiratorio, digestivo, nervioso… y es cuando empezara a tener signos evidentes y a eliminar también el virus hacia el exterior.

La vida de este virus  en estos medios es de pocas horas si está a  temperaturas altas (20-25 ºC) pero puede durar semanas a temperaturas que ronden las de congelación. Se pueden eliminar de nuestro entorno limpiando bien con detergentes desinfectantes.

¿Qué síntomas presenta?

distemper
Unas de las lesiones que aparecen mas frecuentemente son hiperqueratosis de la trufa y descargas nasales y oculares.

Los síntomas que produce son muy variables, desde apatía, anorexia, fiebre, secreción mucosa en los ojos y nariz (se llama moquillo porque uno de los signos más frecuentes es la secreción nasal abundante), tos intermitente, vómitos, diarrea, almohadillas plantares endurecidas y agrietadas, hipoplasia del esmalte e incluso síntomas nerviosos como parálisis total o parcial, convulsiones, marcha en círculos, temblores musculares, incoordinación, ataxia, estrabismo, así como tics y crisis de masticación.

lesiones dentales
Lesiones dentales
hiperqueratosis en almohadillas
hiperqueratosis en almohadillas

El moquillo canino por tanto una enfermedad con varias presentaciones: respiratoria, digestiva, cutánea y nerviosa y podemos distribuir los principales síntomas según a que sistema afecten:

1. Respiratorio: secreción nasal, estornudos, tos, congestión…

2. Digestivo: vómitos, diarrea…

3. Oftalmológicos: conjuntivitis, secreción ocular, queratitis seca…

4. Dentales: crecimiento dentales anómalos en casos de cachorros…

5. Cutáneos: erupciones, hiperqueratosis de las almohadillas…

6. Neurológicos: tics, convulsiones, ataxia, movimientos masticatorios, vocalizaciones, ceguera…

Los síntomas no aparecen todos al mismo tiempo, sino por fases; la primera dura unos días y el perro presenta fiebre apatía, lagrimeo… hasta que después se desarrollan los cuadros digestivo, respiratorio y/o neurológico, en función de la cepa viral, de la edad y del estado inmunocompetente del individuo.

Generalmente cuando se llega a un cuadro neurológico existe un alto porcentaje de muerte y la enfermedad puede durar semanas e incluso meses  en los cuales existirán periodos de mejoría.

Este cuadro de convulsiones se desencadenó en un perro, ingresado por cuadro digestivo de moquillo, durante su paseo. Hubo de ser tratado con medicación intravenosa para frenar las convulsiones, antes de ser trasladado de nuevo a su canil. Es frecuente que cuadros de moquillo digestivo o respiratorio desencadenen al final en un cuadro nervioso, la mayoría de las veces de consecuencias muy graves.

El uso de medicación anticonvulsionante y sedante intravenosa es necesario para poder frenar los mioclonos y conseguir que el animal se relaje, frenando el proceso convulsivo. Aún así, es una medida puntual y a largo plazo, la mayoría de las veces , el pronóstico es muy grave

Diagnóstico

1. Hematología: se encuentran alteraciones en los glóbulos blancos y plaquetas, pero solo en casos agudos. El diagnóstico se lleva a través de una analítica sanguínea en la que se puede encontrar linfopenia y trombocitopenia. En las extensiones de sangre periférica puede detectarse inclusiones del virus del moquillo canino en linfocitos, monocitos, neutrófilos y eritrocitos.

2. Determinación de antígenos: los antígenos virales se pueden observar en frotis conjuntivales, vaginales, bronquiales, sedimentos urinarios… el más recomendable es un hisopo en conjuntiva ocular. Es eficaz en los casos agudos en los que aun existe el virus en el organismo del paciente pero en casos crónicos puede dar un falso negativo, es decir, que la prueba nos de que no tiene excreción de  virus pero si puede tener la enfermedad.

3. Determinación de anticuerpos ( Ac IgM y Ac IgG) con test de Elisa: ambos Ac aparecen tanto en la enfermedad del moquillo como después de vacunar al perro. La diferencia suele estar en el tiempo que duran en el cuerpo (en una vacunación duran menos de 3 meses y en el caso de enfermedad permanecen más tiempo en la sangre)

Formación anticuerpos postvacunales

4. Detección genética del virus por PCR: esta prueba determina fragmentos de ácidos nucleicos del virus. Es una prueba de alta sensibilidad y especificidad y es siempre positiva ante la presencia del virus. Suele dar falsos negativos cuando la muestra se toma en casos crónicos o fases avanzadas de la enfermedad.

5. Examen del liquido cefalorraquídeo: se busca el virus, anticuerpos… pero necesita laboratorios altamente especializados

6. Estudio anatomopatológico postmorten.

Existen numerosas pruebas para el diagnóstico pero ninguna de elección, porque depende de si el animal está vacunado o no, del estado evolutivo de la enfermedad, de la presencia o no de signos neurológicos, del acceso a laboratorios con buenas técnicas y de la capacidad económica del propietario

Tratamiento

En cuanto al tratamiento actualmente no hay fármacos disponibles que curan la enfermedad, puesto que es una infección viral. Se tratan por tanto los síntomas con sueroterapia,  antibióticos de amplio espectro para evitar complicaciones bacterianas, antiinflamatorios y tratamiento para las alteraciones digestivas, respiratorias y neurológicas.

1. Sintomático, es decir, tratar los síntomas sean digestivos, respiratorios… con antibióticos (para tratar las complicaciones bacterianas), sueroterapia, control de la temperatura, antieméticos, protectores gástricos, anticonvulsionantes en el caso de presentar signos neurológicos, lo que generalmente significa hospitalización veterinaria.

2. Inmunomodulador: Interferón. Esta sustancia tiene un efecto antiviral e inmunomodulador, es decir, estimula la producción de Ac específicos, activación de linfocitos T…

Los perros que se recuperan después de la infección son inmunes de por vida y dejan de eliminar el virus al medio.

El pronóstico de esta enfermedad es de reservado a grave y los pocos animales que se recuperan pueden quedar con secuelas nerviosas.

¿Cómo se previene?

Si tenemos el virus en nuestro entorno, lo eliminaremos mediante una limpieza intensa con desinfectantes. A temperaturas de 20-25ºC no sobrevive más que unas pocas horas, pero con temperaturas superiores, pero cercanas a la de congelación puede sobrevivir durante semanas.

Dada la alta mortalidad que presenta esta enfermedad, la dificultad de diagnóstico y la limitación del tratamiento, de momento, lo ideal es la prevención con una correcta prevención, realizando una adecuada pauta de vacunación tanto en cachorros como en animales adultos.

vacunacion
Una correcta pauta de vacunación , combinado con medidas de aislamiento e higiene de animales afectados son las mejores armas de que disponemos en la lucha contra esta enfermedad

Aunque la inmunidad al moquillo canino inducida por vacunación es prolongada, no es para toda la vida. Los perros que no reciben vacunaciones periódicas pueden perder su protección e infectarse después de un periodo que conlleve alto estrés, inmunosupresión y exposición en ambientes altamente contaminados.

Además, en los últimos años la incidencia del moquillo en caninos parece haber aumentado, debido a fallas en la vacunación, inmunización insuficiente y a la posible emergencia de cepas genéticamente distintas.

En conclusión el moquillo canino en una enfermedad que no tiene cura y los que sobreviven la mayoría quedan con secuelas nerviosas para toda la vida. Es una enfermedad que se previene con vacunas y es por tanto que se recomienda a partir de los 45 días de vida empezar a vacunar a los cachorros para evitar que contraigan esta grave enfermedad y realizar vacunaciones periódicas para mantener adecuados niveles de inmunidad.

Mary Gómez González

Cristina Nieto Paredes

Veterinarias Hospital veterinario Abros.