¿Como debemos educarlo para evitar problemas de eliminación inadecuada?

¿PORQUE HACE SUS NECESIDADES EN CASA?

             En la mayoría de las ocasiones, el animal ha aprendido a eliminar  en la calle, pero mantiene la conducta también en casa. En otras ocasiones el perro lo hace todo en casa, sin que salir de paseo suponga una motivación para “aliviarse”.

defecación adecuada

Existen múltiples causas por las que el perro puede presentar esta conducta indeseable o problemática. Las tres causas más habituales son:

  1. Que el animal no haya adquirido un aprendizaje correcto de la conducta de evacuación.
  2. Que el perro marque con orina en la vivienda.
  3. Que el animal se angustie y presente ansiedad cuando se le deja solo en casa.

Otras causas por las que el perro puede orinar y/o defecar en la vivienda son: un problema de miedo o fobia a los ruidos fuertes(como petardos, tormentas, etc.), al entorno urbano o las multitudes, un exceso de excitación al recibir a los dueños o las visitas o una conducta de sumisión exagerada.

       ¿Cómo puedo saber por qué lo hace mi perro?

Cada una de las causas que se acaban de mencionar que provocan que un perro haga sus necesidades en la vivienda, presentan una serie de características específicas que hacen que se puedan distinguir con relativa facilidad unas de otras. Así, si nos referimos a las tres más habituales, por ejemplo: Cuando el perro no ha aprendido a hacer sus necesidades en la calle correctamente lo que suele observarse es que el perro orina o defeca o ambas cosas, tanto cuando el dueño está en casa como cuando se queda solo. Además, las cantidades de orina que el dueño puede ver son en general bastante grandes, ya que lo que el perro está haciendo es evacuar completamente su vejiga. Por último, suelen hacerlo en un lugar específico de la casa, como puede ser la cocina, la terraza, etc. Es muy habitual que los perros que no han aprendido correctamente a hacer sus necesidades en el lugar apropiado, suelan hacerlo por la noche cuando los dueños duermen. 

Marcaje con orina en un árbol. Busca orinar lo mas arriba posible para "parecer" más grande.
Marcaje con orina en un árbol. Busca orinar lo mas arriba posible para “parecer” más grande.

En el caso de que el perro esté marcando con orina, nunca se ve que el perro defeque en casa. Es decir, es un problema que sólo afecta a la emisión de orina. Normalmente el perro realiza este comportamiento levantando la pata y apoyándose sobre algún objeto vertical (la pata de una mesa, un paragüero, una maceta, las cortinas, etc.). Así mismo, la cantidad de orina que el dueño ve suele ser pequeña, incluso sólo unas gotas, ya que la función de esta conducta es “mandar” un mensaje a otros individuos (los dueños, otros perros, una perra en celo, etc.), no eliminar desechos. Lo habitual es que el animal marque en muchos sitios de la casa y que lo hagan, sobre todo, los machos sin castrar, ya que es una conducta que depende directamente de las hormonas sexuales masculinas.

Si un animal tiene un problema de ansiedad cuando se queda solo en casa (denominado ansiedad por separación), lo que el dueño observará es que el perro nunca hace sus necesidades si él está presente. La conducta inapropiada aparecerá únicamente cuando el perro está solo en casa. En este caso, el animal puede tanto orinar como defecar y suele hacerlo cerca de la puerta de salida de la casa, por donde el dueño se va (pero no “en venganza” por dejarle solo, como piensan muchos dueños, sino como resultado de la ansiedad).

Defecación adecuada
Defecación adecuada

¿Puede hacerlo también porque esté enfermo?

Por supuesto. Cuando un perro hace sus necesidades en un lugar inapropiado, lo primero que debe hacer su dueño es acudir a su veterinario de confianza para que examine cuidadosamente al animal y determine si es necesario hacer alguna prueba diagnóstica para descartar un problema patológico.

Aunque parezca mentira, muchos problemas de conducta relacionados con las heces o la orina tienen como causa un problema médico. Con frecuencia, los perros pueden tener cistitis, cristaluria (cristales microscópicos que irritan la vejiga), diabetes o problemas del intestino, por ejemplo.

Hacer un análisis de orina, de sangre o de heces puede sacar a la luz un problema médico que se había pasado por alto.

El dueño debe sospechar que el perro está malo, aunque no haya signos visibles evidentes, cuando siendo ya adulto el animal ha cambiado sus costumbres a la hora de hacer sus necesidades (que lo haga más veces que antes, en la casa, a horas diferentes de las habituales, etc.).

CONCLUSIÓN

Tenemos que pensar que los cachorros son limpios porque no orinan ni defecan donde duermen ni donde comen.

La mayoría de los cachorros aprenden este comportamiento estando con su madre.

Cuando empiezan a vivir con nosotros, hay que enseñarles que toda nuestra casa es un territorio donde viven y por tanto donde duerme y no debe hacer nada. Cuando son pequeños, dos o tres meses de edad,  les cuesta aguantar muchas horas sin orinar. Cada dos tres horas hace algo. A medida que crecen, la capacidad de retener y controlar los esfínteres es mayor.

Podemos usar trucos como un trozo de césped artificial para educarlo en casa mientras no lo sacamos a la calle
Podemos usar trucos como un trozo de césped artificial para educarlo en casa mientras no lo sacamos a la calle

Hay que enseñar al cachorro a seleccionar un tipo de sustrato en concreto. Si siempre de pequeño suele hacerlo dentro en casa en “tierra de baldosas”, será difícil que después acepte hacerlo en la calle en tierra o césped. Por eso de pequeños hay que sacarlos a diferentes zonas para que se adapten a todo tipo de sustratos.

Podemos aprovechar que después de comer, dormir o jugar, los cachorros suelen hacer alguna cosa, es el momento de llevarlos allí donde nosotros hemos pensado que lo hagan. Si podemos escogeremos siempre un lugar con tierra o hierba. Si no es posible, que sea al menos exterior, en patio o terraza, pudiendo utilizar los periódicos.

No hay que utilizar el castigo, es mejor reforzar siempre con premios cuando lo haga bien. Como mucho si vemos que empieza a oler, es el momento de sacarlo, antes de que empiece a orinar.

Un empapador es otra opción para usar en casa hasta que lo acostumbramos en la calle
Un empapador es otra opción para usar en casa hasta que lo acostumbramos en la calle

Para enseñarlo los consejos serian:

  • Sacarlo cada 2 – 3 horas
  • Sacarlo después de comer, dormir o jugar
  • Cuando termine, se recompensara con caricias o premios
  • Cuando estamos en casa saber siempre donde está el perro
  • Tenerlo con nosotros para poder ver si tiene que hacer algo
  • Cuando esta solo no dejarle todo el espacio abierto, crear una zona segura
  • Cuando lo sacamos a la calle, empezar siempre yendo al lugar donde queremos que haga sus necesidades
  • No hacerlo jugar o llevarlo a jugar con otros perros hasta que no haya hecho sus necesidades
  • No acabar nunca el paseo a continuación de que haya hecho sus necesidades.
No debemos limpiar delante del cachorro ni reñirle
No debemos limpiar delante del cachorro ni reñirle

 

Lo que no debemos hacer:

* Limpiar la orina y heces en su presencia

    * Limpiar la zona con lejía o amoniaco: debemos utilizar un detergente enzimático

    * No restregar el morro del cachorros contra sus excrementos

    * No reñirle cuando ya lo ha hecho

     * No castigar

 

 

Debemos pensar que ayudándolo a conseguir que realice sus necesidades en un lugar    apropiado sin basarnos en duros castigos ni gritos conseguiremos que nuestra mascota sea  más feliz y nosotros podremos disfrutar de ella.

Defecación adecuada

    Covi Suárez Tesouro

Responsable comportamiento H.V.A

¿Por qué mi gato orina por casa?

Cuando tenemos que buscar razones por las cuales nuestro gato, que siempre ha sido muy limpio, empieza a hacer sus necesidades fuera de arenero, es fundamental que pensemos que algo anda mal. Ya que los gatos no dejan de usar el arenero sin razón, nuestro principal objetivo debería ser averiguar la causa.

Si nuestro gato deja de usar la bandeja, debemos indagar el motivo que lo provocó

Lo primero que debemos descartar es que sea un problema físico, la presencia de dolor durante la micción debido a patologías urinarias como infecciones bacterianas, cálculos, tumores, malformaciones uretrales,… pueden provocar que el gato asocie la bandeja de arena con el dolor sufrido y eso le haga buscar otros lugares en la casa. Otros problemas médicos como hipertiroidismo, diabetes, enfermedad hepática,… pueden provocar o complicar una eliminación inadecuada.

En ocasiones, puede existir una enfermedad subyacente que sea la causa de que no orine en el arenero

Puede que el gato simplemente tenga problemas con la bandeja de arena, para ello debemos preguntarnos si el tamaño y las características  del arenero son las adecuadas, si hemos cambiado el tipo de arena reciéntemente, si está situado en zonas con ruidos imprevistos o en un sitio donde le falte constántemente la privacidad y muy importante, no solo es el sentido del olfato del gato cientos de veces más agudo que el nuestro, sino que sus naricitas están 20 veces más cerca de la fuente de donde emana el olor, así que ellos son los jueces finales de lo que en verdad está limpio o no, por lo tanto la limpieza del arenero es de suma importancia.

Debemos ser cuidadosos con el tipo de arenero, lugar, que esté limpio, lejos de otros olores, en una zona reservada, de fácil acceso. Situaciones como esta no son las más apropiadas para conseguir que use el arenero

Cuando un gato no ha utilizado nunca su bandeja, podemos pensar en un problema de aprendizaje. Suelen producirse en gatos procedentes de tiendas de animales donde las condiciones donde han estado viviendo no son las adecuadas.

Si todo lo anterior es normal, estaremos ante un problema de marcaje con orina. Este tipo de marcaje está íntimamente relacionado con la ansiedad felina debido a cambios de su entorno y se manifiesta físicamente como cistitis idiopática felina. Es importante saber que cualquier gato, macho o hembra, joven o viejo, castrado o no castrado y por supuesto de cualquier raza puede llegar a sufrirla.

No podemos olvidar que existe un marcaje sexual en gatos/as sin esterilizar o esterilizadas con el comportamiento ya aprendido.

Me gustaría destacar que siempre tuviéramos muy presente que nunca orinarán en un lugar inapropiado  por represalia o venganza y sobre todo que nunca debemos castigarlos por ello, sino  buscar siempre la causa. Pensemos que cuando el gato orina fuera del arenero está llorando, pidiendo ayuda, es su forma de hacerlo.

Ante cualquiera de estos problemas lo importante es acudir a su veterinario, que le hará las pruebas pertinentes y si es necesario le remitirá a un etólogo que le ayudará con los problemas que pueda tener.

Un consumo adecuado de agua puede ayudar a prevenir problemas urinarios. Aumentar la ingesta de comida húmeda o agua recirculando en una fuente les estimulan a consumir más agua.

Espero, con este artículo, poder daros a conocer un poco más del fascinante mundo felino.

Covadonga Suárez Tesouro

Auxiliar especialista en comportamiento