¿Qué es la laserterapia?

La laserterapia  o “fotobiomodulación”, es el uso de longitudes de onda de luz específicas para crear efectos terapéuticos y estos efectos incluyen un mejor tiempo de curación, reducción del dolor, aumento de la circulación y disminución de la hinchazón.

La terapia con láser ha sido utilizada por fisioterapeutas, enfermeros y médicos desde la década de 1970, sin embargo, los avances técnicos de los nuevos equipos han permitido que la terapia con láser se utilice para una gama más amplia de pacientes.

¿Qué efectos tiene?

Durante cada tratamiento indoloro, la energía del láser aumenta la circulación, aportando agua, oxígeno y nutrientes a la zona dañada y esto crea un ambiente de curación óptimo que reduce la inflamación, la hinchazón, los espasmos musculares, la rigidez y el dolor. A medida que el área lesionada vuelve a la normalidad, se restaura la función y se alivia el dolor.

¿Para que se utiliza?

Numerosos estudios muestran que la terapia con láser puede ayudar con:

Osteoartritis.

Luna, recibiendo su sesión de laserterapia, para disminuir su dolor de columna a través del efecto antiinflamatorio que tiene esta terapia.

Dolor en las articulaciones.

Tendinopatías.

Edema y congestión.

Esguinces de ligamentos.

Tensión muscular.

Heridas agudas y crónicas.

Lesión postraumática.

Dolor posquirúrgico.

Dolor de columna.

Displasia de cadera.

Quemaduras.

Rehabilitación.

Cirugía post-ortopédica.

Gingivoestomatitis.

Medicina interna: pancreatitis, enfermedad inflamatoria intestinal, cistitis, enfermedades respiratorias de vías bajas.

¿Con qué frecuencia se debe tratar a un paciente?

Las afecciones agudas se pueden tratar a diario, especialmente si van acompañadas de dolor significativo mientras que los problemas más crónicos responden mejor cuando los tratamientos se reciben de 2 a 3 veces por semana, reduciéndose a una vez cada semana o dos a medida que se observa una mejoría.

¿Cuántos tratamientos se necesitan?

Esto depende de la naturaleza de la condición que se trata. Así, para algunas patologías agudas, 1-2 tratamientos pueden ser suficientes. Aquellas de naturaleza más crónica pueden requerir de 5 a 8 (o más) tratamientos. Algunas patologías pueden requerir cuidado periódico continuo para controlar el dolor. El veterinario recomendará un plan de tratamiento específico para la condición de su mascota.

¿Cuánto tiempo pasa antes de que se noten los resultados?

Su mascota puede sentir mejoría después del primer tratamiento. A veces no sentirán mejoría tras una serie de tratamientos pero esto no significa que no está actuando. Cada tratamiento es acumulativo y los resultados a menudo se notan después de 3 o 4 sesiones.

¿Cómo se siente el paciente durante el tratamiento?

No se requiere sedación o restricción paciente y la experiencia suele ser placentera y reconfortante para ellos.

Bruma, totalmente relajada mientras recibe su sesion de laserterapia para recuperarse de su cirugia de cadera.

¿Puede utilizarse con otras terapias?

La terapia con láser a menudo se usa con otras formas de terapia, incluida la fisioterapia y cirugía, lo que permite reducir el periodo de recuperación y la cantidad de fármacos que debe tomar el paciente con el consiguiente ahorro de tiempo y dinero para el propietario.

¿Hay algún efecto secundario o riesgo asociado?

Durante más de treinta años de uso por parte de proveedores de servicios de salud en todo el mundo, se han informado muy pocos efectos secundarios. La única contraindicación absoluta es la exposición de los ojos a los rayos láser.

¿La efectividad ha sido demostrada científicamente?

SÍ. Existen miles de estudios publicados que demuestran la efectividad clínica de la terapia con láser para muchas afecciones clínicas.

En este video podemos ver la recuperación de Bruma al dia siguiente de una operación en su cadera y como el tratamiento con laser ayuda a controlar el dolor y acelera la recuperación.

¿Cuánto dura cada tratamiento?

Depende del tipo de laser que se utilice y de la lesión a tratar. En general de 1 a 10 minutos, dependiendo del tamaño del área y de la profundidad de la lesión que se esté tratando.

Dermatitis acral, dias  1(encima), 30 ( a la derecha)  y 60 (debajo), de tratamiento.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Tromboembolismo arterial felino

El tromboembolismo sistémico es una complicación frecuente de la cardiomiopatía felina. La estasis sanguínea dentro de las cámaras cardíacas, unida a un aumento de la reactividad plaquetaria, predisponen al gato cardiópata al tromboembolismo sistémico.

El coágulo es un agregado de plaquetas y fibrina con atrapamiento de glóbulos rojos y suele alojarse en la trifurcación de la aorta distal (trombo en silla de montar) lo cual provoca una grave isquemia de las extremidades posteriores y de la cola. Sin embargo también pueden verse afectadas arterias mesentéricas, ováricas, hepáticas, esplénicas, renales, cerebrales y miembros anteriores.

Imagen del trombo alojado en la arteria aorta distal

Cuando un trombo se forma en el atrio izquierdo, pueden ocurrir tres cosas: permanecer estático, que crezca y ocluya el flujo de sangre intracardíaca o que se desplace, formándose el émbolo.

El aumento del atrio izquierdo hace que la corriente sanguínea se enlentezca y promueve la formación de trombos intracadíacos. Asimismo, hay un estado de hipercoagulabilidad,  donde las plaquetas son bastante reactivas. El coágulo alcanza la circulación arterial produciendo una obstrucción parcial o completa.

Una vez asentado el émbolo se liberan sustancias vasoactivas del trombo (serotonina y prostaglandinas) que deterioran la circulación colateral poduciendo neuromiopatía isquémica.

Los signos clínicos son de curso agudo y depende de la localización y grado de obstrucción.

Aquí podemos observar los signos neurológicos de parálisis del 1/3 posterior debidos a la lesión provocada por el coágulo en la aorta caudal

El trombo en silla de montar produce paresis o parálisis de miembros posteriores, ausencia de pulsos femorales, cianosis y piel fría. La musculatura pélvica (músculos gastrocnemios) está firme y dolorida. El dolor intenso es muy común. Dependiendo de la localización de los trombos, puede haber disfunción orgánica: fallo renal agudo, diarrea hemorrágica…Si el trombo se localiza en la aorta distal produce dolor, palidez, parestesia, parálisis, déficit del pulso y poiquilotermia.

Los gatos afectados casi siempre tienen enfermedad cardíaca subyacente y la insuficiencia cardíaca congestiva a menudo se desencadena por la presencia de tromboembolismo sistémico.  Los signos de una insuficiencia cardíaca congestiva son disnea, taquipnea, soplo de regurgitación mitral, ritmo de galope y arritmias supra y/o ventriculares.

Entre los diagnósticos diferenciales debemos incluir enfermedades neuromusculares, neuropatía diabética, trauma y miastemia gravis.

Con la ecografía podemos detectar la presencia del trombos en la aurícula en ocasiones, asi como visualizar el daño cardíaco subyacente causante del problema.

Ecográficamente se demuestra la enfermedad cardíaca subyacente. En ocasiones pueden detectarse trombos en la aurícula izquierda.

Con la angiografía podemos localizar el trombo por la ausencia de contraste en las arterias afectadas.

Si determinamos la presión sanguínea en los miembros sospechosos observaremos una ausencia o disminución considerable de la presión arterial.

En el hemograma y bioquímicas pueden observarse azotemia, debido a la deshidratación, disminución del volumen minuto o embolización renal, aumento de la ALT y AST por daño y necrosis del músculo esquelético, aumento de LDH y CPK por lesión muscular y aumento de la glucosa  por estrés.

En las radiografías pueden observarse indicios de insuficiencia cardíaca congestiva, incluyendo edema pulmonar, efusión pleural y cardiomegalia.

Radiografia digital de un gato afectado por cardiomiopatia hipertrófica y tromboembolismo secundario

En cuanto al tratamiento primario, debemos de manejar la insuficiencia cardíaca congestiva, promover la circulación colateral masajeando manualmente los músculos varias veces al día y prevenir las coagulaciones adicionales con heparina.

El tratamiento secundario se basa en poner calor, con bolsas de agua caliente o guantes, evitando el calor intenso, porque los miembros son muy sensibles al daño térmico, bicarbonato sódico para corregir la acidosis  metabólica y la hiperpotasemia, previa demostración de la acidosis metabólica, analgesia con buprenorfina y aspirina para evitar trombosis futuras. El empleo de agentes tromboembolíticos  se asocia a elevadas tasas de mortalidad.

La heparina puede prevenir la activación adicional de la cascada de la coagulación, y debemos administrarla algunos días después de la trombosis.

La anestesia y embolectomía se asocian a alta tasa de mortalidad debido a  la enfermedad cardíaca concurrente.

Los bloqueantes beta-adrenérgicos no selectivos están contraindicados porque pueden impedir el desarrollo de la circulación colateral.

El pronóstico es reservado. Los pacientes que sobreviven muestran mejoría estable en la función del miembro que comienza a las 24-72 horas de la presentación. El pronóstico es grave para los gatos que no muestran mejoría en ese espacio de tiempo y en los pacientes que experimentan cambios gangrenosos. Los gatos supervivientes están en riesgo de recurrencia.

En definitiva, en los casos de parálisis o paresias de miembros posteriores en felinos de aparición súbita la sospecha de tromboembolismo aórtico debe estar siempre presente.

Cristina Nieto Paredes

Veterinaria HV Abros

La oruga procesionaria del pino: Un peligro escondido en nuestros bosques

Los ejemplares adultos son inofensivos y tienen una vida muy corta. Las realmente peligrosas son las orugas.

En los meses de Marzo y Abril, podemos encontrar en el suelo de los pinares unas hileras de orugas, llamadas “procesionarias del pino” (Thaumetopoea pityocampa). Se trata una plaga común en los bosques de pinos de la zona mediterránea, y tiene efectos perjudiciales en los árboles, pero también en el hombre y en los perros que entran en contacto con ellas.

En primavera podemos ver en el suelo de los pinares “procesiones” de la oruga, buscando un lugar donde formar el capullo del que nacerá la mariposa en el verano

¿Dónde se encuentran éstas orugas? 

La oruga procesionaria vive en los bosques de pinos y cedros de toda la península y Baleares. Cómo las larvas son muy sensibles al frío y a la humedad, no las encontraremos en los pinares de zonas montañosas altas (por encima de 1500m), ni tampoco en zonas muy lluviosas.

Sin embargo, con el cambio climático, los inviernos son más suaves y esto les permite vivir en áreas montañosas de mayor altitud. Por ejemplo, en Sierra Nevada y Guadarrama, el pino albar, que tradicionalmente estaba fuera del alcance de las procesionarias, está empezando a verse afectado.

¿Cómo vive la oruga procesionaria? 

Las mariposas de la oruga procesionaria ponen huevos en las hojas de los pinos a finales de verano. Vuelan al atardecer, y sólo viven 1 o 2 días.

En los pinares afectados podemos ver bolsones de orugas, característicos por su aspecto algodonoso, donde se guarecen las orugas.

Las orugas nacen a los pocos días y empiezan a alimentarse de las hojas en ese mismo árbol. Luego se desplazan a otras zonas dónde construyen nidos, llamados bolsones. Los bolsones son como grandes bolas de algodón, que se ven fácilmente en las copas de los pinos afectados.

Las orugas permanecen en el nido por el día, y por la noche salen a comer las hojas del pino. Si las noches son muy frías, las orugas salen a alimentarse incluso durante el día.

A finales de invierno (febrero, marzo, abril), cuando empieza a subir la temperatura y disminuyen las lluvias, las larvas bajan al suelo en procesión . Buscan el lugar adecuado, dónde se entierran y tejen un capullo. En él esperan que llegue el final del verano, para salir en forma de mariposa.

¿Qué problemas causa la oruga en las personas? 

Cada oruga tiene unos 500.000 tricomas, que son como pequeños dardos con sustancias tóxicas. Se “disparan” con mucha facilidad cuando la oruga se agita. Se dispersan con el viento y permanecen en los bolsones vacíos.

Los “pelillos” llamados tricomas son altamente irritantes y desencadenan un cuadro inflamatorio grave en los tejidos con los que contactan.

Los tricomas  contienen una sustancia tóxica e irritante, que al contacto con la piel y las mucosas, produce síntomas parecidos a los de la alergia. Algunas personas tienen también además alergia verdadera a estas orugas.

Al tocar las orugas o los nidos se produce un picor intenso, seguido de urticaria y dermatitis. Si los tricomas contactan con los ojos, llegando por el aire, pueden provocar conjuntivitis o incluso ceguera temporal. Los tricomas diseminados en el aire pueden ser inhalados al respirar, y entonces provocan problemas respiratorios. Estos problemas afectan sobre todo a las personas que trabajan en los pinares.

Si los niños llegan a  comerse las orugas, acabarán sufriendo problemas similares a los que describimos para los perros.

¿Qué problemas provocan en los perros? 

Los perros más afectados son los perros jóvenes, que contactan con la oruga de la procesionaria a principios de la primavera. El problema aparece cuándo olfatean, lamen o comen la oruga, aunque también pueden tener contacto con tricomas que están en el aire.

Lesiones leves en la lengua de un cachorro de pastor alemán afectado 24 horas despues del tratamiento.
Lesiones leves en la lengua que han sido tratadas rápidamente, evitando que se produzcan zonas de necrosis de la lengua

Los síntomas , al igual que en las personas, se deben de la liberación de histamina, que provoca una respuesta inflamatoria local grave, muy similares a los de una reacción alérgica.

Cuándo el perro lame la oruga, presenta irritación en la lengua y mucha salivación. La mayoría de los perros se frotan la cara con las patas delanteras, y presentan molestia al intentar abrirles la boca. Es frecuente también que vomiten, incluso trozos de oruga. La lesión en las zonas afectadas puede llegar a ser tan importante que puede provocar necrosis de esos tejidos, llegando en ocasiones a tener que amputar parte de la lengua por haber provocado lesiones irreversibles, o un daño importante en la cornea y conjuntiva.

Daños irreversibles en la boca de un bobtail, que seguramente necesitarán amputación de la parte más rostral de la lengua

Tratad de evitar el contacto de vuestra mascota con esta oruga y si teneis la desgracia de que ocurra, el tratamiento debe instaurarse rápidamente para disminuir en la medida de lo posible la gravedad de las lesiones.

Covadonga Suárez Tesouro

Hospital veterinario Abros

Cirugía laser: La tecnología al servicio de la medicina

¿Qué puede hacer la cirugía laser por el bienestar de nuestras mascotas?

Desde que empezó a usarse en diferentes ámbitos de nuestra vida, el laser ha sido desarrollado para multitud de aplicaciones, y entre ellas la medicina. En medicina humana, la cirugía láser es usada en múltiples campos y en veterinaria, algunos centros somos pioneros en su uso, aplicando las ventajas que ya conocemos en medicina humana a la salud y el bienestar de nuestras queridas mascotas: Con el trabajo de empresas como Scil veterinary excellence hemos conseguido aplicar instrumental de alta tecnología, desarrollado en otras profesiones, para ser utilizado en nuestros hospitales.

¿Qué ventajas nos proporciona?

La tecnología láser no es algo del futuro, es ya una realidad que nos proporciona múltiples beneficios y utilidades, logrando curar patologías que no han podido ser resueltas de manera eficiente con cirugía tradicional o en los cuales el riesgo es mucho mayor. Conseguimos más exactitud, y la precisión de una fracción de milímetro, controlando puntos hemorrágicos, eliminando por fotoevaporación el tejido dañado.

¿Para que usamos el laser?

Nos ayuda en el tratamiento de múltiples patologías, siendo la primera elecciónen algunas de ellas, que en ocasiones no pueden realizarse de otra forma o si se hacen, es asumiendo riesgos mucho mayores. La tecnología laser nos permite realizar las mismas cirugías, pero de forma más  rápida, segura y precisa, disminuyendo riesgos y acelerando la recuperación. Hay patologías  donde el láser es irremplazable, yendo su uso desde  ablaciones tumorales, ( como épulis, papilomas, neoplasias orales, cutáneas, vesicales, palpebrales o glandulares ) , cirugía para tratar el síndrome del  perro braquiocefálico ( cirugía de laringe, narinas ), cirugía ocular ( distiquiasis, cirugía del 3º parpado, entropión ), cirugía bucal ( estomatitis felina, gingivectomia ), biopsias, cirugía del pabellón auditivo, pene  o tratamiento de heridas.

La mascota sometida a un procedimiento láser se recupera más rápidamente, acortando la recuperación y disminuyendo la duración de los días de hospitalización, transformando incluso algunas cirugías que antes requerían unos días de hospitalización en procesos ambulatorios, pues eliminamos la necesidad de hospitalización postquirúrgica. Con la cirugía láser, provocamos menos trauma, menos dolor y menos inflamación del tejido, conseguimos tiempos anestésicos más cortos, y la cicatrización es mejor. La suma de todo ello da como resultado una recuperación más rápida y confortable, consiguiendo una mejor calidad de vida para nuestras mascotas .

Las principales ventajas para nuestras mascotas podemos resumirlas:

  1. Conseguimos disminuir la hemorragia, ya que el láser CO2 sella los pequeños vasos sanguíneos y evita el sangrado, con lo que además acortamos el tiempo de cirugía, ya que evitamos tener que realizar hemostasia con pinzas, suturas, lo que además provocaría una mayor inflamación y dolor de los tejidos. Evitamos el sangrado durante la cirugía y además también después de esta.
  2. El uso del laser reduce considerablemente el dolor,  ya que el haz de luz del láser CO2 corta los terminales nerviosos y los sella al mismo tiempo, disminuyendo de forma muy considerable el posible dolor quirúrgico, con lo cual se necesita menos anestesia durante la cirugía, pero lo que es más importante es que después del proceso quirúrgico, el nivel de dolor es mucho menor, con lo que necesitamos administrar menos medicamentos analgésicos y la recuperación es más rápida.
  3. Reduce las posibilidades de infección, porque el láser “quema”, con lo que a medida que incide el tejido destruye bacterias, aspecto vital cuando trabajamos en zonas contaminados, como la boca, laringe, piel,…: El laser destruye vaporizando el tejido desvitalizado y las bacterias, dejando sólo el tejido sano. Disminuimos así el riesgo de infecciones postoperatorias.
  4. Reducción de la inflamación: Cada vez que manipulamos un tejido, lo estamos agrediendo y provocamos un proceso inflamatorio, ya que el organismo, mediante sus sistemas circulatorio y linfático responde a la agresión, como fase inicial de la cicatrización. Sólo cuando esa respuesta es excesiva, aparecen fenómenos patológicos como el dolor. Con el  láser disminuimos la inflamación gracias a que por un lado cauteriza y sella los vasos linfáticos, reduciendo  la inflamación postoperatoria y por otro,  al no contactar con el tejido, no lo agredimos, lo que conlleva a una recuperación más rápida y agradable.
Resección de un papiloma oral, donde el control de la hemorragía y la infección son muy importantes.
Un adenoma sebaceo parpebral que puede ser eliminado facilmente por fotoevaporación, evitando las complicaciones de una cirugía convencional
En esta imagen podemos apreciar el resultado tras la cirugía con laser un ollar en un carlino con estenosis de orificios nasales, comparándolo con el que aún no está operado.

Sobre estas lineas podemos ver el proceso de extirpación de un tumor de glándulas perianales hasta su completa eliminación, dejando sólo tejido sano, despues de haber aplicado el laser para cortar primero por la zona de separación entre el tejido tumoral y el sano y vaporizar despues el tejido restante afectado.

Un papiloma parpebral, que puede ser eliminado fácilmente con el laser, sin provocar daño en el párpado, lo que resulta mucho más dificil con cirugía convencional
El laser nos permite ser muy precisos, sin provocar daños en tejidos adyacentes al lesionado

Disponemos, en resumen, hoy, de una poderosa herramienta para ayudarnos a hacer mejor la vida de nuestras mascotas en multitud de ocasiones y  poder darles una vida más larga y con mejor calidad, frente a patologías que pueden llegar a sufrir.

Desde nuestro hospital, queremos expresar nuestro agradecimiento a Miguel Ángel Díaz Sánchez,  del Hospital veterinario Díaz De la Cebosa, Guadalajara, por su colaboración en las imágenes del artículo y a Scil veterinary excellence.

Héctor Luis Gómez Asenjo, Hospital veterinario Abros, Ourense.